Las autoridades no han anunciado una investigación sobre la muerte de 11 venezolanos que, según Estados Unidos, transportaban droga hacia Trinidad para el Tren de Aragua. Uno de los supuestos ocupantes de la «narcolancha» fue identificado como Reybis José Gómez Oliveros, de 25 años y residente de San Juan de Unare. Familiares desmienten que otro hombre, cuya foto circuló en medios, haya fallecido en ese hecho
Los vídeos en redes sociales sobre San Juan de Unare no han parado. Condolencias a los familiares de los fallecidos y defensa a la tradición pesquera del pueblo, ubicado en la península de Paria (municipio Arismendi, estado Sucre), se combinan con materiales sobre las supuestas identidades de alguno de los implicados en la «narcolancha» que Estados Unidos hundió en aguas del Caribe a principios de septiembre.
Hasta la fecha, no se conoce si existe una denuncia formal por la muerte de estas personas en territorio venezolano, pero sí han circulado informaciones sobre algunos de los posibles fallecidos.
Según Giuseppe Gangi, un ingeniero que sistematizó las actas recogidas por la oposición en las presidenciales de 2024, uno de los ocupantes de la «narcolancha» es Reybis José Gómez Oliveros, alias «el Gato».

Gangi, quien agradeció a un influencer llamado «El Fama» por ayudar a confirmar los datos, indicó que Gómez Oliveros nació el 25 de agosto del 2000 y era residente de San Juan de Unare. Dentro de su publicación, usuarios comentan que el joven es hijo de Richard José Gómez, alias «el Chapa», quien presuntamente lideraba las operaciones pero no iba a bordo de la embarcación.
En la red social TikTok también se aclara que una de las personas, cuya foto fue posteada en varios medios de comunicación, no se trasladaba en la «narcolancha» y, en realidad, falleció el pasado 20 de agosto. La usuaria de nombre Jirka García ha dicho –en respuesta varios comentarios– que su esposo murió «ahogado» en una mina y la foto que ha circulado en redes fue tomada en un campamento minero.

Justamente, una de sus publicaciones sobre su pareja fallecida coincidió con las fechas en que fue hundida la lancha. «Mi esposo murió y ahora lo calgan (sic) en las redes con falsos testimonios», ha escrito García.
Por otra parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, solicitó al Gobierno de Trinidad y Tobago que busque restos de los muertos o la embarcación «de la que no sabemos si llevaba drogas, y si las llevaba no debió ser bombardeada. El bombardeo fue en mar territorial de Trinidad y Tobago, ¿el gobierno de la isla dio permiso? La vida es primero siempre y en cualquier lugar».
Esto citando una información publicada en el medio trinitense CNC3, sobre los restos de la embarcación que han aparecido –presuntamente– en aguas de Tobago.
El presidente de la Asociación de Pescadores de esa isla, Curtis Douglas, confirmó que pescadores han encontrado restos que pueden pertenecer a la «narcolancha», al tiempo que pidió el pronunciamiento de las autoridades pues los locales temen ser confundidos con traficantes.
«Nuestros pescadores navegan a 64 y 80 kilómetros, a mucha profundidad, y podrían fácilmente ser confundidos con personas que están haciendo cualquier cosa, drogas o lo que sea, y ser arrastrados al agua», dijo Douglas.
Cambia narrativa de «narcolancha»
Las autoridades venezolanas poco a poco han cambiado la narrativa sobre la situación. El primero en referirse a la situación fue el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, quien aseveró que el video difundido por la administración de Donald Trump el 2 de septiembre fue creado con inteligencia artificial.
El fiscal general de la República, Tarek William Saab, dijo que era una «operación de falsa bandera» el pasado viernes. Este lunes, tanto el ministro de Interior, Diosdado Cabello, como Nicolás Maduro se refirieron a los hechos.
*Lea también: Maduro sobre ataque a «narcolancha»: “Esperemos que todo se esclarezca»
Mientras que Maduro afirmó que el video dejó muy mal parado a EEUU por todo el debate que se generó y espera que «todo se esclarezca», el ministro Cabello dijo que el Gobierno estadounidense no quiere que se hable «del asesinato de 11 personas (…) dijeron que era un buque y terminó resultando un peñero».
Además, Cabello afirmó que «cada vez que la gente revisa lo que ocurrió allí se demuestra que lo que hubo fue una masacre contra unos ciudadanos. ¿Qué estaban cometiendo un delito? Para eso están las leyes, pero eso no le da derecho para asesinar a nadie».
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes «contra el odio», «contra el fascismo» y «contra el bloqueo». Este contenido fue escrito tomando en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
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