El FC Barcelona llegó bajo cierta superioridad al duelo. No fue tan sencillo como las apuestas pronosticaban, pero consiguió imponerse a un Real Madrid combativo y esperanzado que hasta en dos ocasiones consiguió anular la ventaja azulgrana. Primero, tras el gol de Raphinha, con un tanto de Vinicius; después, tras el gol de Lewandowski, gracias al disparo de Gonzalo. Con 2-2 en el marcador se fue el partido al descanso. No fue hasta el 72, cuando Raphinha volvió a aparecer para volver a adelantar a los suyos. Un tanto selló el duelo, porque el marcador no volvió a moverse. Con el pitido final, el FC Barcelona se proclamó supercampeón de España.
El Clásico se preveía como un duelo desigual. El FC Barcelona acudía a la cita en suelo árabe con cierta superioridad, contundencia y efectividad en su juego, mientras los de Xabi Alonso arrastraban un desplome alarmante. En cuanto el balón comenzó a rodar por el estadio King Abdullah Sports City, estos factores quedaron en evidencia. La posesión se tiñó de azulgrana, que movió el balón intentando encontrar fisuras en la defensa rival. Los blancos, por su parte, se pusieron el mono de trabajo y armaron una muralla atrás para defender la zaga, a la par que intentaban aprovechar un contraataque.
Vinicius fue el primero en tener una ocasión clara con un mano a mano con Joan García en el minuto 13 de partido, pero la mandó directamente a las manos del portero azulgrana. Tras ello, fue el FC Barcelona quien la tuvo en las botas de Lamine Yamal y Raphinha, pero el balón no llegó a entrar. Gonzalo tuvo otra ocasión de mano a mano, pero Cubarsí estuvo rápido para molestar al delantero lo suficiente y que el disparo no batiera al portero azulgrana. Justo después fue Raphinha quien se quedó solo ante Courtois, pero también la mandó directamente fuera.
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Publicado por Autor Infobae