
El suroccidente de Colombia entró en una nueva fase de vigilancia militar tras la decisión del Gobierno nacional de reforzar los controles en Cali, Jamundí y Palmira. La medida incluye la activación del llamado plan candado, diseñado para cerrar corredores de movilidad considerados sensibles y limitar el ingreso de armas al Valle del Cauca.
La determinación oficial surgió luego de las declaraciones del presidente de Ecuador, Daniel Noboa, que denunció una presunta incursión de integrantes de estructuras armadas desde territorio colombiano hacia su país. El mandatario ecuatoriano señaló a grupos ilegales que operan en zonas limítrofes y afirmó que cruzan de manera irregular la frontera, lo que, según su postura, representa un riesgo directo para la seguridad nacional.
Por lo que el presidente Gustavo Petro respondió con órdenes de carácter militar y de control territorial y se conoció que dispuso el refuerzo de la vigilancia en puntos estratégicos del suroccidente y activó el plan candado en el área metropolitana de Cali.

Por medio de un extenso mensaje en la red social X, el presidente Petro aseguró que en Colombia “no existen guerrilleros”, sino estructuras armadas vinculadas al narcotráfico, además afirmó que la cocaína producida en el sur del país tendría como destino redes internacionales. También señaló que la llamada “junta internacional del narcotráfico” compra la droga y controla su salida hacia mercados externos, mientras atribuyó a organizaciones criminales el manejo de rutas desde puertos ecuatorianos.
Petro también lanzó cuestionamientos directos sobre la relación entre el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y sectores políticos colombianos de derecha, específicamente con el expresidente Álvaro Uribe Vélez, líder del partido Centro Democrático: “La alianza Uribe/Noboa, intenta agredir las elecciones de Colombia. Primero, arbitrariamente, subió aranceles a nuestros productos y acabó con el Pacto Andino. Luego, con la tesis de ‘movimientos extraños en los carros de mis escoltas’, dedujeron, sin más, que era porque alias “Fito” se reunía conmigo. Después, con la tesis de un anónimo, el señor Alvaro Uribe acusa al gobernador de ser cómplice del asesinato de Uribe Turbay y a mi gobierno».
Junto a esta publicación, el jefe de Estado también expuso una imagen en la que aparecen Daniel Noboa y Álvaro Uribe, como parte de su narrativa sobre lo que considera una articulación política en su contra. Con ese post, el mandatario buscó reforzar su punto de vista de una supuesta convergencia de intereses entre ambos dirigentes, a la que atribuye acciones orientadas a debilitar su Gobierno y a influir en el escenario electoral colombiano.

El punto más álgido de su pronunciamiento llegó al referirse a Ecuador y a su homólogo: “Ahora Noboa acusa a mi gobierno de mandar ‘guerrilleros’ a atacar a Ecuador, como si yo no considerara a Ecuador como parte de la Gran Patria”.
“Sabemos que armas y explosivos entran por la frontera de Ecuador con destino a los frentes de los narcos en el Cauca”, escribió, al insistir en la necesidad de reforzar la vigilancia militar en los pasos fronterizos y corredores internos.
En su cierre, Petro amplió el tono político de su mensaje y lo vinculó al escenario electoral, teniendo en cuenta que las elecciones presidenciales están programadas para el 31 de mayo: “Estamos ante el esfuerzo de extrema derecha de llenar de miedo las urnas y nosotros las llenamos de esperanza (…) Que Noboa/Uribe sepan que el pueblo no se rinde”.

En medio de sus criticas y señalamientos directos, el presidente ordenó reforzar la vigilancia militar en las principales vías de acceso al país para impedir el ingreso de armas, y pidió controles estrictos en el suroccidente. También dispuso la implementación de un cierre operativo en puntos estratégicos del área.
Además, instruyó el despliegue inmediato de fuerza en una de las regiones más sensibles por la presencia de estructuras armadas ilegales, con el fin de fortalecer el control territorial y la presencia institucional.
En paralelo a estas declaraciones, el Ministerio de Defensa informó que el Ejército Nacional, en coordinación con la Policía, mantiene un despliegue operativo en el Valle del Cauca y el norte del Cauca. La entidad señaló que “se han focalizado esfuerzos en el sur del Valle del Cauca y norte del Cauca, donde hemos instalado puestos de control mixtos para garantizar la seguridad de quienes se movilizan por esta región”.
El comunicado añadió que “se ha dispuesto un pelotón blindado con sus capacidades diferenciales para custodiar a los colombianos”, mientras la Fuerza Aeroespacial Colombiana ejecuta sobrevuelos permanentes sobre los principales ejes viales del suroccidente.
Publicado por Autor Infobae