
Los gatos son la mascota favorita de unos cinco millones de hogares en España, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Alimentos para Animales de Compañía (Anfaac). Aunque estos felinos se caracterizan por ser independientes, necesitan cuidados como cualquier otro animal de compañía, y una vigilancia constante para asegurar que su estado de salud es bueno.
Si hay algo que indica que el organismo funciona correctamente, sin importar de qué animal se trate, es la hora de ir al baño. La frecuencia de la orina y la defecación, su forma y consistencia, pueden ser una señal de alarma o de que todo va perfectamente. Por eso, el veterinario conocido en redes sociales como Juanjo Vet (@juanjovetmascotas) insiste en la importancia de “vigilar cuando vuestra mascota hace necesidades”.
Según explica el especialista en salud animal, “los gatos ocultan muchas cosas”, pero “la orina y las cacas nos pueden dar mucha información” de todo lo que le ocurre. De ahí que sea verdaderamente importante elegir un buen arenero, colocarlo en la zona adecuada y aprender qué nos quiere decir sobre la salud de nuestro felino.
La vista del arenero puede ser desagradable para algunos, por lo que hay personas que deciden optar por un arenero cubierto y autolimpiable. Juanjo Vet descarta por completo esta opción, pues no permite a los dueños revisar la orina y las heces del gato.
“Es muy importante vigilar la frecuencia con la que hace sus necesidades, además de las posturas que adopta nuestro gato a la hora, por ejemplo, de orinar. Y sobre todo, tenemos que vigilar que lo que deja en la arena, por ejemplo, la orina o las cacas, sea normal. Si usamos areneros muy modernos que sean autolimpiables, vamos a perder muchísima información sobre la salud de nuestros gatos”, considera el veterinario.

No solo importa el tipo de arenero que se elige, también su ubicación dentro del hogar. Los gatos no quieren hacer sus necesidades en cualquier sitio, menos si este está cerca de su comida o en una estancia donde constantemente pasa la gente, impidiéndole tener su privacidad a la hora de ir al baño.
Expertos consultados por Infobae apuntan que una ubicación inadecuada puede provocar rechazo en el animal, alteraciones en su rutina y problemas derivados tanto para el animal como para las personas que viven con él. Por ello, recomiendan situar la caja de arena del gato en una estancia tranquila, poco transitada, alejada de la cocina y de otras zonas expuestas a ruidos o movimientos frecuentes. Igualmente, es fundamental que el arenero esté alejado de sus platos de comida o agua.
El tamaño y el formato del arenero son aspectos igualmente relevantes para la aceptación del animal. Se recomienda que tenga una amplitud suficiente como para que el gato pueda girar completamente sin tocar los bordes; y con una altura baja para que acceder a él sea sencillo, sobre todo con gatos mayores o con problemas de movilidad. Un exceso de distancia entre areneros en viviendas grandes o de varias plantas puede inducir a los gatos a buscar alternativas poco higiénicas, deteriorando la convivencia y complicando la limpieza global.
Publicado por Autor Infobae