Las autoridades rechazan un posible vencimiento de términos y que el caso se trate como homicidio agravado y no como transfeminicidio – crédito Alcaldía de Bello / Facebook
La Alcaldía de Bello rechazó la posible libertad de los dos procesados por el asesinato de Sara Millerey González Borja y pidió a la Fiscalía General de la Nación acelerar el caso, debido a que la defensa podría alegar el vencimiento de términos en un proceso que sigue sin sentencia tras más de un año de detención preventiva.
Y es que la audiencia prevista para el martes 9 de junio de 2026 también se aplazó, pese a ser una diligencia considerada clave dentro del proceso por el transfeminicidio ocurrido en abril de 2025 en ese municipio de Antioquia.
El retraso reavivó las inquietudes sobre el avance de la investigación y el riesgo de que los capturados pidan libertad provisional, por lo que se está a la espera de que el ente judicial solicite la extensión de la medida de aseguramiento para evitar que recuperen la libertad antes de que exista una decisión judicial.
Lorena González Ospina, alcaldesa de Bello, reiteró en su llamado que el expediente requiere atención prioritaria y que, después de un año, es necesario avanzar con las medidas necesarias para lograr una condena.
“Hacemos un llamado urgente ante el ente acusador para que no eluda la tipificación adecuada del delito. Los hechos, de público conocimiento por su extrema crueldad, configuran un transfeminicidio y no puede ser tratado simplemente como un homicidio agravado. Desde la Alcaldía de Bello estaremos vigilantes a cada actuación procesal y seguiremos exigiendo justicia para Sara Millerey”, puntualizó la mandataria en el comunicado oficial.
De acuerdo con testimonios entregados por familiares de la víctima al diario local El Colombiano, esta no ha sido la única audiencia postergada. Además, explicaron que el caso pasó primero por una fiscal y luego por otro funcionario, y que esos cambios de asignación afectaron la rigurosidad del proceso.

Por este caso fueron detenidos dos hombres días después del asesinato: Juan Camilo Muñoz Gaviria, alias Teta, y Juan David Echavarría Zapata, alias Chuky, que tenía antecedentes por homicidio, concierto para delinquir y tráfico de estupefacientes.
Ante la posibilidad de que queden en libertad, se pronunció Santamaría Fundación, que exigió verdad, justicia y no repetición por el caso de Sara Millerey a través de un comunicado difundido en X. En la publicación que fue emitida el 11 de junio de 2026, la organización pidió que el proceso judicial avance sin dilaciones.
Asimismo, rechazó cualquier desenlace que, por omisiones o demoras, permita la salida de los presuntos responsables sin una decisión judicial de fondo, por lo que reclamó “acciones diligentes”, enfoque de género y garantías de participación e información para la familia y el entorno cercano de la víctima.
La fundación hizo un pedido directo a la Fiscalía General de la Nación para que adopte medidas urgentes dentro de sus competencias. Entre sus exigencias, se encuentra la “priorización inmediata del caso”, la asignación de capacidades investigativas y judiciales suficientes y compromisos verificables para evitar rezagos en la judicialización de violencias contra mujeres trans.
“Reiteramos que el transfeminicidio de Sara Millerey no puede sumarse a la larga cadena de casos en los que la impunidad termina normalizando el terror. Cada libertad por ‘vencimiento de términos’ en contextos de violencia basada en prejuicio profundiza la desconfianza, incrementa el riesgo y habilita la repetición”, puntualizó el documento.

Sara Millerey González Borja fue atacada a muerte el 4 de abril de 2025 en Bello, cuando tenía 32 años. Según reportes de la Fiscalía, los presuntos responsables la retuvieron y la golpearon hasta causarle fracturas en los brazos, las piernas y el tórax.

Mientras la víctima estaba aún con vida, sus agresores la arrojaron a la quebrada La García, como se pudo apreciar en videos que circularon a través de las redes sociales, y mientras se burlaban de ella habrían evitado cualquier intento de los vecinos para comunicarse con las autoridades.
Horas más tarde, el cuerpo de Sara Millerey fue sacado del agua y trasladado a un centro asistencial, en el que se confirmó que las heridas se infectaron por el tiempo que estuvo en el agua, por lo que murió dos días después.
Publicado por Autor Infobae