Momentos de tensión se vivieron en una sucursal bancaria de Lomas del Mirador, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, cuando clientes redujeron y desarmaron a un hombre que había ingresado para intentar robarle dinero a una persona y efectuó varios disparos durante un forcejeo.
El sospechoso realizó cinco disparos, pero ninguna persona resultó herida.
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El ladrón entró armado y exigió el dinero a un cliente
Según la reconstrucción policial, los presuntos asaltantes llegaron a las inmediaciones de la entidad en una camioneta mientras seguían a un cliente que se dirigía al banco. Uno de ellos bajó del vehículo e ingresó al sector de cajeros automáticos, mientras los otros permanecieron afuera.
Una vez dentro, el hombre armado amenazó al cliente y le exigió que entregara el dinero que se disponía a depositar. La víctima se resistió y comenzó un forcejeo al que posteriormente se sumó otra de las personas que se encontraba en el lugar.
En medio del enfrentamiento, el asaltante abrió fuego. Uno de los clientes que participó en la reducción relató posteriormente a Rodrigo Porto, periodista de LN+: “Acá en La Matanza estamos cansados de los robos. Yo ando armado; soy legítimo usuario. No bien me encontré con el ladrón, traté de reducirlo con el otro muchacho, pero el delincuente comenzó a disparar. Efectuó cinco balazos; afortunadamente no hirió a nadie”.
Clientes lograron desarmarlo y mantenerlo reducido
Pese a los disparos, los clientes consiguieron desarmar e inmovilizar al sospechoso dentro de la entidad. Los otros dos hombres señalados como sus presuntos cómplices escaparon en el vehículo que permanecía en las inmediaciones.
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Un video que posteriormente circuló por redes sociales registró los minutos posteriores. En las imágenes se observa al sospechoso tendido en el piso mientras varias personas permanecen a su alrededor. Una mujer le propina patadas cuando ya se encontraba reducido y un hombre mayor que lleva un bastón se aproxima y lo increpa.
La secuencia fue registrada antes de la llegada de los agentes, quienes posteriormente realizaron la aprehensión formal. los estudiantes del establecimiento educativo.
Mientras los clientes mantenían inmovilizado al sospechoso, una vecina que había escuchado las detonaciones se comunicó con el número de emergencias 911.
La mujer que realizó la llamada cuestionó específicamente el tiempo que tomó el procedimiento telefónico. “Yo llamé al 911, pero la operadora demoró mucho en tomarme la denuncia. Hacían preguntas inconducentes. Por ese motivo, los policías tardaron mucho tiempo en llegar. En este barrio, los robos son diarios. Vivo con tres adultos mayores y estoy permanentemente en alerta”, expresó.
Después de llegar a la sucursal, la Policía desplegó un operativo para intentar localizar a los otros dos sospechosos. El hombre reducido por los clientes fue trasladado a una dependencia policial y quedó a disposición de la Justicia.
La Nación (Argentina) / GDA.
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Publicado por Autor El Tiempo