«El próximo presidente va a tener mucho, mucho trabajo”. Así resume Ana Evangelista Mauad, analista política brasileña, el país que recibirá quien gane hoy la segunda vuelta entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, y el senador Flávio Bolsonaro, de 45. “Independiente de quién sea, va a encontrar un Brasil muy difícil de ser gobernado: una sociedad muy dividida, un Congreso inclinado a la derecha y una economía que crece, pero con datos de déficit fiscal bastante alarmantes”.
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Con la deuda pública al 82,9 % y la tasa de interés al 13,75 por ciento, los expertos coinciden en que la estabilidad fiscal “debería ser el tema número uno en la agenda del nuevo presidente”. “Sin embargo, temas políticos serán prioridad”. “Si gana Flávio, sus primeras prioridades serían liberar a su padre -el expresidente Jair Bolsonaro- y reformar el Supremo. Por su parte, Lula deberá capotear con la presión legislativa”, sostiene Leandro Lima, académico de la Fundación Getulio Vargas (FGV).
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El Congreso de derecha que le espera al nuevo presidente de Brasil
Una mujer camina frente a pendones en apoyo a Lula y Bolsonaro. Foto:EVARISTO SA
Y es que la primera vuelta de hace tres semanas no solo dejó a Flávio Bolsonaro adelante, con el 47,03 % frente al 45,16 % de Lula. También le dio al Partido Liberal la mayor bancada en ambas cámaras: 121 diputados y 28 senadores desde 2027.
“El PL seguramente comandará un proceso de juicio político contra un magistrado del Supremo (Alexandre de Moraes), sin importar quién gane. Si es Lula, bloqueará todas las iniciativas del gobierno. Si es Flávio, impulsará las agendas de confrontación con el Poder Judicial”, advierte a su vez Thomas Traumann, periodista y consultor de riesgo político.
Moraes lideró el proceso judicial que resultó en la condena a Jair Bolsonaro a 27 años y 3 meses de prisión por intento de golpe de Estado.
Según el centro de estudios Ranking dos Políticos, 54 de los 81 senadores -los dos tercios requeridos- se han mostrado dispuestos a abrir este tipo procesos.
Salvo que la Corte logre un acuerdo a puertas cerradas con los presidentes del Senado y la Cámara, es muy probable ver el juicio político de Moraes en los primeros meses de 2027. Será algo inédito
ANA Evangelista Mauad,Académica de la Universidad Javeriana
Y, dado que el próximo mandatario podrá nombrar hasta cuatro de los 11 magistrados del Supremo, “salvo que la Corte logre un acuerdo a puertas cerradas con los presidentes del Senado y la Cámara, es muy probable ver el juicio político de Moraes en los primeros meses de 2027. Será algo inédito”, explica la analista Evangelista Mauad, también académica de la Universidad Javeriana.
Flávio Bolsonaro llega primero a la segunda vuelta y en las encuestas con la promesa de reformar la Constitución, no solo para limitar el poder del Tribunal Supremo y frenar la inhabilitación de su padre, sino para prohibir la reelección presidencial, extender el mandato a cinco años y reducir la edad penal a 16 años.
Para Leandro Lima, un gobierno del candidato de derecha “tendría la capacidad de aprobar reformas políticas” con consecuencias para la rama judicial, pero no para sus apuestas más ambiciosas. Lula, por su parte, “está acostumbrado a gobernar en minoría”, recuerda Daniel Bramatti, editor de Estadão Verifica.
Las urgencias de Brasil que debería atender el nuevo presidente
Lula y Flávio Bolsonaro chocan en un debate Foto:EFE
Más allá de eso, cómo frenar el endeudamiento, encarar una reforma laboral y reconducir la relación comercial con EE. UU. son algunos de los retos más apremiantes de Brasil.
Ambos candidatos prometen rigor fiscal, aunque ninguno explica al detalle sus planes, que son contrapuestos.
Lula aboga por una receta desarrollista: inversión pública para impulsar el crecimiento económico y lograr una recaudación que permita mantener las políticas sociales, pieza fundamental de su plan de Gobierno.
En cambio, Bolsonaro propone un “tijeretazo” de unos 40.000 millones de dólares en el gasto público, equivalente al 3 % del presupuesto del Estado para 2026. Pero, asegura que el ajuste no se hará a costa de los programas sociales.
“Los dos candidatos prometieron más de lo que podrán cumplir, pero existe una ilusión del mercado financiero sobre el ajuste en caso de una victoria de Bolsonaro. Si efectivamente va a ser un ajuste pesado, como promete, muchos brasileños van a perder derechos”, explica Truman.
Los dos candidatos prometieron más de lo que podrán cumplir, pero existe una ilusión del mercado financiero…
La seguridad es el otro gran frente. Y es que pese a que la tasa de muertes violentas cayó a 19,1 por cada 100.000 habitantes, la más baja desde 2012, según el Foro Brasileño de Seguridad Pública, el 41,2 % de los brasileños mayores de 16 años afirman que conviven directamente con milicias o facciones criminales. “La gente tiene mucho miedo”, señala Bramatti.
Lula impulsa una reforma constitucional, aprobada en la Cámara y frenada en el Senado, para dar al Gobierno federal más poder frente al crimen. Por su parte Flávio Bolsonaro promete mano dura al estilo de Nayib Bukele y anticipó “un incentivo al combate más duro”.
¿Brasil vivirá un giro en la política exterior?
Flávio Bolsonaro ha sido partidario de estrechar la relación con Estados Unidos. Foto:MIGUEL SCHINCARIOL
La política exterior de Brasil se ha caracterizado históricamente por una fuerte vocación multilateral y el apego al derecho internacional, actuando como un puente diplomático tradicional entre el Norte global y las naciones en desarrollo posicionado al país como un líder pragmático y mediador en el escenario mundial.
Sin embargo, de ganar la derecha, esa perspectiva podría quebrarse. “Lula mantendría su oposición a los planes estadounidenses en América Latina, a la vez que mantendría su proximidad con China. Bolsonaro, probablemente, virará hacia una política alineada con la administración de Donald Trump, incluso si esto significa reducir la proyección e influencia brasileña en América Latina”, señala Lima.
Por su parte, Bramatti advierte que un gobierno de Flávio sería “mucho más ideológico” frente a Pekín: “Eso, paradójicamente, va a ser muy malo para los agricultores, base clave de sus votantes”.
¿Qué se juega Colombia con las elecciones de Brasil?
Lula votó en São Bernardo do Campo y Flávio Bolsonaro lo hizo en Vila Isabel, Río de Janeiro. Foto:AFP
Para Colombia el resultado también pesa. Si gana Flávio Bolsonaro, Evangelista Mauad prevé “un alineamiento automático e inmediato al Gobierno de Trump, la adhesión de Brasil al Escudo de las Américas” y un acercamiento con el gobierno de Abelardo de la Espriella, aunque también “un incremento de la deforestación en la Amazonía”, hoy en su nivel más bajo en casi cuatro décadas.
Si gana Lula, la relación con Washington “va a seguir tensionada” y podría haber “mayor presión de Brasil frente a Colombia” para incrementar el control y el monitoreo de la deforestación en la Amazonía colombiana”.
Las encuestas no despejan el panorama: la última de Quaest da a Flávio Bolsonaro el 45 % y a Lula el 44 %, un empate técnico. Pero el rechazo a Lula cayó del 53 % al 47 % en una semana, mientras el de Flávio solo bajó del 54 % al 52 %.
“Así como fue Jair Bolsonaro quien perdió las elecciones de 2022 y no Lula quien venció, ahora fue Lula quien perdió la primera vuelta y no Flávio quien ganó. Fue una desaprobación al gobierno”, sostiene Traumann.
Entre quienes temen una victoria de Flávio, los motivos incluyen el rechazo a él o a su familia, el autoritarismo y la corrupción. Entre quienes temen la reelección de Lula, destacan la corrupción y la preocupación por la economía
Pese a que los analistas consideran que los comicios serán reñidos, y por ende el nuevo mandatario tendrá que gobernar para la mitad de un país que no lo votó, la mayoría vaticina un triunfo de Flávio Bolsonaro ante la denominada “consolidación del perfil conservador brasileño” y debido al voto castigo en contra del gobierno de turno.
El miedo al rival también pesa: según Quaest, el 43 % de los electores teme más el regreso de los Bolsonaro y otro 43 %, la reelección de Lula. “Entre quienes temen una victoria de Flávio, los motivos incluyen el rechazo a él o a su familia, el autoritarismo y la corrupción. Entre quienes temen la reelección de Lula, destacan la corrupción, la preocupación por la economía y una valoración negativa del Gobierno”, explicó a Efe Felipe Nunes, director de la encuestadora.
“Este domingo se decidirá quién ocupará la presidencia. Pero la calidad democrática del desenlace dependerá de lo que hagan ambos contendientes después”, concluye por su parte Daniel Zovatto, director de Radar Latam 360.
STEPHANY ECHAVARRÍA – Editora Internacional – EL TIEMPO
@stephechavarria
Publicado por Autor El Tiempo