El Gobierno de Ecuador lanzó una de sus mayores intervenciones de seguridad en lo que va del año al militarizar Puerto Bolívar, enclave portuario ubicado cerca de la frontera con Perú y considerado estratégico para las rutas del narcotráfico en la región.
La operación, denominada ‘Limpieza Total’, movilizó desde la madrugada del jueves a más de mil militares y unos 300 policías, quienes ejecutan controles simultáneos por aire, mar y tierra con el objetivo de recuperar el control territorial y debilitar a las organizaciones criminales que operan en la zona.
El ministro de Defensa ecuatoriano, Gian Carlo Loffredo, informó que el despliegue se extenderá durante 96 horas continuas y abarcará allanamientos en alrededor de 85 manzanas y más de 1.600 viviendas. Según las autoridades, el operativo busca localizar armas, drogas y capturar a objetivos considerados prioritarios por la Policía de Ecuador.
La ofensiva forma parte de las acciones impulsadas por el denominado Bloque de Seguridad, estrategia implementada por el presidente Daniel Noboa para enfrentar a las bandas criminales que el Gobierno cataloga como organizaciones “terroristas” desde la declaratoria de “conflicto armado interno” emitida en 2024.
Las autoridades sostienen que grupos ligados al narcotráfico intentan controlar el puerto para facilitar el envío de droga hacia mercados internacionales. Además, denunciaron que embarcaciones utilizadas para actividades ilícitas también eran empleadas para extorsionar a pescadores artesanales de la zona.
Durante las primeras horas de la intervención ya se reportó la captura de alias “Negro”, identificado por medios ecuatorianos como presunto integrante de una estructura criminal que opera en la provincia de El Oro. En el operativo también se decomisaron sustancias ilícitas y armamento.
La situación en Puerto Bolívar se ha deteriorado en los últimos años debido a las disputas entre bandas por el control de corredores de salida de droga. Reportes locales señalan que sectores enteros de la parroquia han quedado prácticamente abandonados por la violencia y el desplazamiento de familias.
El puerto intervenido tiene relevancia económica para Ecuador, pues es uno de los principales puntos de exportación bananera del país y mantiene conexiones comerciales con mercados de Europa y América.
Mientras tanto, el Gobierno ecuatoriano mantiene vigentes medidas extraordinarias de seguridad, incluidos toques de queda nocturnos en varias provincias golpeadas por el crimen organizado y el narcotráfico.

Este operativo se llevó a cabo solo días después del asesinato de la jueza Lady Pachar, de 41 años. La mujer, quien se desplazaba en un vehículo rumbo a un gimnasio, fue acribillada a balazos en la ciudad de Machala, provincia de El Oro, en un ataque perpetrado por sicarios en motocicleta.
Según informes de la Policía Nacional, Pachar no contaba con la compañía de sus dos guardaespaldas asignados al momento del atentado. Fuentes policiales indicaron que el asesinato sería una represalia por decisiones judiciales previas que involucraron la liberación de integrantes de una organización criminal.
Machala, cercana a la frontera con Perú, se ha vuelto un punto clave para las bandas que operan el narcotráfico y la extorsión. Solo en la provincia de El Oro se reportaron 720 homicidios durante el año pasado.
A pesar de la implementación de políticas de “mano dura” por parte del presidente Daniel Noboa, que incluyen estados de excepción, toques de queda y el despliegue de las Fuerzas Armadas, las tasas de criminalidad siguen en aumento.
Ecuador cerró el 2025 consolidándose como la nación más violenta de Sudamérica, con un índice de 51 asesinatos por cada 100,000 habitantes, según cifras de Insight Crime.
Publicado por Autor Infobae