
En el marco de una cumbre que redefine las relaciones diplomáticas entre naciones del continente, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, la Secretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem y altos funcionarios de Latinoamérica, sostuvieron este sábado un almuerzo de trabajo clave con 12 mandatarios latinoamericanos.
La participación de El Salvador en estas reuniones demuestra que es un pilar fundamental en la nueva estrategia del “Escudo para las Américas”, el cual busca erradicar la infiltración de potencias extranjeras y consolidar un bloque regional de prosperidad bajo un estricto control migratorio.
Durante la parte pública del foro, se destacó que la colaboración entre EE. UU. con los departamentos de seguridad y defensa, mencionando explícitamente el éxito de conferencias recientes en las que el liderazgo salvadoreño tuvo una participación activa, es el camino a seguir. Para Washington, el caso del territorio salvadoreño representa un punto de inflexión en la recuperación de la soberanía interna, un valor que Rubio subrayó como el “primer objetivo”.
“Sé que el presidente Bukele fue probablemente, creo, el primer líder mundial con el que tuve la oportunidad de visitarlo. Colaboramos en materia de seguridad en El Salvador y apreciamos la forma en que ha traído la paz al país y la prosperidad que le sigue. Ha sido un gran ejemplo”, apuntó Noem.
La narrativa de la reunión dejó claro que el éxito salvadoreño en la estabilización del territorio es visto como un componente esencial para la meta mayor; teniendo un hemisferio occidental más seguro y libre.

El discurso principal, cargado de un tono de pragmatismo y cercanía, definió tres pilares que afectarán directamente la relación bilateral entre EE. UU. y las naciones Latinoamérica, incluyendo El Salvador. Estas se destacan a continuación:
- Soberanía y control migratorio: El control de las fronteras se posiciona como la prioridad número uno. Se espera que El Salvador continúe siendo un socio estratégico en la contención de flujos irregulares, recibiendo a cambio un respaldo político sin precedentes.
- Prosperidad contra la infiltración: Se hizo un llamado directo a limpiar las cadenas de suministro y las infraestructuras tecnológicas de actores extra-hemisféricos (en clara alusión a la influencia de potencias asiáticas)
- Diplomacia Directa: En un gesto inusual que subraya la urgencia de esta alianza, se ofreció comunicación directa y personal con el gabinete estadounidense, eliminando la burocracia para atender crisis o proyectos de inversión de manera inmediata.

Más allá de El Salvador, la reunión puso bajo la lupa el papel de la República Dominicana y la del resto de países centroamericanos. Se reconoció que el Caribe y el istmo son la primera línea de defensa contra el crimen transnacional. Para estos países, el mensaje fue de unidad, evidenciando que Washington no ve a estas naciones como subordinadas, sino como socios en un “escudo” protector.
Se destacó que la seguridad de las naciones centroamericanas es la seguridad de los Estados Unidos. La visión de Rubio es transformar la región en un polo de desarrollo que compita globalmente, siempre y cuando se mantenga la firmeza contra la corrupción y la injerencia externa.
“Queremos que nuestro hemisferio sea más seguro, más soberano y más próspero… trabajaremos juntos para garantizar que nuestra relación sea un escudo para las Américas”, se afirmó durante la sesión, cerrando con una promesa de seguridad para los años venideros.
“No se puede lograr progreso económico sin seguridad”, agregó Rubio durante el encuentro.
Publicado por Autor Infobae