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Un accidente inesperado en una casa alquilada en Brasil dejó a la empresaria Flaviane Dias con una fractura en el cuello.
Mientras disfrutaba de la piscina con su familia, su cabello fue absorbido por la bomba, lo que generó una fuerte presión sobre su cuerpo y provocó graves lesiones en su columna cervical.
Un momento de esparcimiento terminó en emergencia
El 1 de febrero de 2025, Flaviane, su esposo y sus hijos se encontraban en la propiedad de alquiler, disfrutando del verano. Tras pasar tiempo en el agua, su familia salió de la piscina, mientras ella atendía una llamada telefónica. Al terminar la conversación, decidió mojar su cabello inclinando la cabeza hacia atrás, sin sumergirse por completo. Fue en ese momento cuando la bomba de succión atrapó su cabello y la retuvo bajo el agua.
“(La ventosa) me jaló con todo y quedé atrapada ahí abajo. Seguí intentando jalar y juré que me iba a ahogar”, relató la empresaria.
Desde el interior de la casa, su esposo y sus hijos no notaron de inmediato lo que ocurría. Al principio, su pareja creyó que se trataba de una broma, pero al ver que ella no salía del agua, reaccionó y corrió a ayudarla.
«Logré sacar un poco de pelo, saqué un poco la boca y grité ‘socorro’. Y luego me hundí de nuevo», contó.
Con gran esfuerzo, su esposo logró sacarla del agua y llevarla fuera de la piscina. Sin embargo, los médicos le informaron posteriormente que esa acción pudo haber agravado sus lesiones debido a la fractura en la vértebra C5 y la rotura de las C6 y C7.
Intervención médica y recuperación
Flaviane fue trasladada en ambulancia al hospital, donde los especialistas confirmaron la gravedad de sus heridas. Durante el traslado, la empresaria expresó la intensidad del dolor que sentía en la espalda y la falta de movilidad.
“Lloré de dolor, dije que me dolía mucho la espalda, que no sentía la espalda, no sentía el cuello”, recordó.
Más tarde, fue remitida a un centro médico, donde se mantuvo inmovilizada durante cinco días. Según su testimonio, el retraso en la cirugía se debió a inconvenientes con su seguro de salud, que no autorizaba los materiales requeridos para el procedimiento. Finalmente, la operación se llevó a cabo el 7 de febrero, seis días después del accidente.
Tras la intervención, inició un proceso de recuperación que se ha extendido por varias semanas. Fue dada de alta el 11 de febrero, pero aún enfrenta limitaciones en el movimiento del cuello y sensibilidad en los dedos.
Acción legal contra el propietario del inmueble
Luego del accidente, Flaviane decidió emprender acciones legales contra el propietario de la casa donde ocurrió el incidente. Argumenta que hubo falta de medidas de seguridad en la piscina y solicitó el reembolso de los días de alquiler no utilizados, además de apoyo con los gastos médicos, que alcanzaron aproximadamente R$ 12 mil (aproximadamente más de $8’500 mil pesos colombianos) debido a que el seguro no cubrió la totalidad del tratamiento.
Hasta el momento, no ha recibido respuesta del propietario.
«Cuando eres responsable de un edificio, de un hotel, de algo, la responsabilidad es de la persona, de la inseguridad. Imagínate, pagas R$ 2.000 por día por una casa, te metes a nadar y casi mueres, te rompes el cuello, te quedas paralizado», expresó.
La legislación brasileña, a través de la Ley nº 14.327/2022, establece regulaciones sobre seguridad en piscinas. En su normativa se exige el uso de dispositivos que eviten incidentes como el que sufrió la empresaria.
«Es una pantalla protectora que impide que el cabello sea absorbido y que puede salvar muchas vidas», afirmó.
Impacto en su vida personal y profesional
Más allá de las secuelas físicas, el accidente dejó efectos emocionales en su familia. Su hija de cuatro años, al presenciar cómo su madre era llevada en ambulancia, desarrolló un cuadro de pánico.
Además, Flaviane enfrentó pérdidas económicas. Tenía planeado viajar a Estados Unidos, pero debido a la recuperación no pudo hacer uso de los boletos de avión, sin posibilidad de reembolso. También asumió los costos adicionales del tratamiento médico.
Actualmente, continúa con sesiones de fisioterapia y un proceso de recuperación que aún no tiene un pronóstico definitivo.
«No sabemos si con el tiempo podré hacerlo o si mejoraré. Probablemente nunca vuelva a estar al 100 %», concluyó.
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O Globo (Brasil) / GDA
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de O Globo, y contó con la revisión de un periodista y un editor.
Publicado por Autor El Tiempo