
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Granada, una isla caribeña próxima a Venezuela, informó este jueves que Estados Unidos le ha solicitado alojar personal y equipo militar estadounidense en su territorio.
Según el comunicado de Exteriores, el Gobierno de Granada recibió una solicitud para “la instalación temporal de equipos de radar y personal técnico asociado en el Aeropuerto Internacional Maurice Bishop”.
Esta petición se da en el marco de un incremento de las tensiones entre Washington y Caracas por el despliegue militar de EEUU en el Caribe para luchar supuestamente contra el narcotráfico procedente de Venezuela.
Granada indicó que los Ministerios de Seguridad Nacional, Asuntos Jurídicos y Asuntos Exteriores del país están “evaluando y revisando cuidadosamente la solicitud”, en coordinación con la Autoridad Aeroportuaria y otras agencias pertinentes.
La cancillería granadina hizo hincapié en que “cualquier decisión se tomará únicamente después de que se completen todas las evaluaciones técnicas y legales”.
“Aseguramos a nuestros ciudadanos que cualquier decisión que se tome se guiará por la soberanía, la seguridad pública y el interés nacional de Granada, incluyendo la protección de nuestra industria turística, los viajeros y el bienestar económico del país”, afirmó la nota.
Granada es miembro de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que condenó el pasado viernes lo que consideró como la “incursión ilegal y provocadora” de aeronaves de EEUU cerca de Venezuela en el mar Caribe.
En un comunicado, la alianza afirmó que este “hostigamiento militar sistemático” se enmarca en un “patrón de agresiones que buscan desestabilizar la región, infundir miedo e imponer una lógica de intimidación propia de la doctrina imperial”.
September 11, 2025 (REUTERS/Juan Carlos Hernandez)
Este jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que las lanchas rápidas destruidas recientemente en aguas del Caribe, cerca de Venezuela, transportaban cantidades masivas de drogas. Según el mandatario, cada una de ellas era “como un vagón de metro cargado de drogas” y contenía suficiente cargamento como para matar a “25.000 estadounidenses”.
Durante una reunión de gabinete, Trump destacó que gracias a los operativos, “las drogas ya no están entrando por agua. De hecho, ya ni siquiera podemos encontrar barcos en el agua”, afirmó.
Desde el 2 de septiembre, cuando se registró el primer ataque, las fuerzas estadounidenses han destruido al menos cinco embarcaciones. Funcionarios de Washington informaron que 21 personas, presuntamente vinculadas al narcotráfico, murieron en estas operaciones.
Como parte del despliegue, Estados Unidos ha enviado a la región más de 4.500 soldados, ocho buques de guerra y un submarino de ataque rápido de propulsión nuclear, en lo que la Casa Blanca presenta como un esfuerzo para frenar el tráfico de drogas con origen en Venezuela. Tras cada anuncio, Trump relacionó a los tripulantes de las narcolanchas con carteles que intentaban llevar drogas desde el país sudamericano hacia territorio estadounidense.
Por su parte, Caracas rechaza vigorosamente estas acusaciones y, en respuesta al despliegue estadounidense, considerado como una “amenaza militar”, lanzó ejercicios militares y la movilización de reservistas y milicias.
La campaña militar también ha generado controversia en Washington. El Senado rechazó este miércoles una propuesta impulsada por legisladores demócratas que buscaba bloquear las operaciones por carecer de autorización del Congreso. La iniciativa no prosperó debido al respaldo mayoritario de los republicanos.
Publicado por Autor Infobae