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El expresidente brasileño Jair Bolsonaro reunió este domingo a miles de personas en una manifestación en Sao Paulo, la primera desde que la corte suprema decidió dos semanas atrás enjuiciarlo por un presunto intento de golpe de Estado que buscó derrocar al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
En la tradicional avenida Paulista, el líder de extrema derecha encabezó un acto para pedir una amnistía a los condenados por el asalto a los poderes públicos en Brasilia el 8 enero de 2023, poco después de que Bolsonaro terminara su mandato y saliera del país.
Manifestación en Sao Paulo a favor de Jair Bolsonaro. Foto:AFP
Bolsonaro será juzgado por el Supremo Tribunal de Justicia junto con otros siete aliados próximos, incluidos exministros y militares de alto rango, por cinco delitos, entre ellos golpe de Estado, por los que puede recibir hasta 40 años de prisión.
El proyecto de ley que busca eliminar la responsabilidad penal de los acusados aún no fue puesto en votación en el Congreso y la ultraderecha espera que una multitudinaria participación en la protesta del domingo presione a los dirigentes del Parlamento a poner la iniciativa en la pauta de debates.
El bolsonarismo en las calles de Sao Paulo
Los manifestantes se congregaron pacíficamente, vestidos con camisetas de la selección de fútbol, símbolo apropiado por el bolsonarismo, y ropas verdes y amarillas, los colores de Brasil.
Vendedores ambulantes ofrecían máscaras del presidente Donald Trump, biblias y banderas de Estados Unidos e Israel, países a cuyos actuales gobiernos Bolsonaro suele elogiar.
Unas 45 mil personas asistieron al acto, según cálculos de la Universidad de Sao Paulo. En marzo pasado, Bolsonaro había agrupado a 18 mil en Rio de Janeiro, de acuerdo con la misma fuente.
Un partidario de Bolsonaro sostiene un cartel en el que se lee «Fuera Lula». Foto:AFP
Michelle Bolsonaro, la esposa del líder ultraderechista, busca atraer mujeres a la protesta
Fue intenso el cabildeo de Bolsonaro y sus aliados en los últimos días para lograr su objetivo del domingo.
Además de las conversaciones que sostuvo con aliados en diversas regiones del país y con parlamentarios en Brasilia, el exmandatario también le apuesta a las mujeres y a las ventajas de la tecnología, con la que busca atraer al evento un buen número de asistentes virtuales.
El expresidente Jair Bolsonaro asistió el 25 de marzo a la primera audiencia del Supremo. Foto:EFE
El aporte femenino para atraer mujeres a la protesta es una campaña virtual que condena la dureza de las sentencias impuestas por la Corte Suprema a los participantes en la intentona golpista del 8 de enero de 2023, cuando miles de bolsonaristas invadieron las sedes del Congreso, la Corte Suprema y la Presidencia, que quedaron destruidas por actos vandálicos.
Liderada por Michelle Bolsonaro, la esposa del líder ultraderechista, la campaña se centra en el caso de Débora Rodrigues, una peluquera que puede enfrentar 14 años de prisión por escribir con un labial sobre la estatua que representa a la Justicia, ubicada frente a la sede del Supremo, la frase «perdió amigo».
En cuanto al evento, el organizador del mismo, el pastor evangélico Silas Malafia, no ha escatimado en detalles para lograr el objetivo de cautivar público con un montaje que incluirá pantallas en alta resolución, grúa y drones, así como un servicio de señal abierta para su retransmisión.
Tampoco faltará el tradicional camión de sonido que se utiliza como tarima principal y desde donde Bolsonaro y sus principales aliados discursarán.
Publicado por Autor El Tiempo