
19 Ago, 2026 07:34 p. m. EST
El exdirector de ingeniería de Meta, Arturo Bejar, declaró que la compañía relegó la seguridad infantil frente al crecimiento y las ganancias durante la segunda jornada del juicio federal que examina el impacto de Facebook e Instagram sobre la salud mental de adolescentes y menores de 13 años.
La demanda presentada por California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey apunta a forzar cambios en las plataformas y a imponer una sanción económica. Bejar fue el primer testigo convocado por los estados.
El ingeniero ubicó a Mark Zuckerberg en el centro de las decisiones sobre diseño y protección de usuarios jóvenes. Según su testimonio, la cultura interna de la empresa generaba que los cambios relevantes en los productos solo avanzaran si el director ejecutivo los convertía en prioridad.
“Si Mark convierte algo en prioridad, las montañas se mueven en meses”, afirmó.
Al mismo tiempo, rechazó la respuesta pública que Zuckerberg dio en octubre de 2021 a las denuncias de la exempleada Frances Haugen, quien acusó a la empresa de saber que sus productos no eran seguros para los menores, de conocer cómo volverlos más seguros y de no actuar para protegerlos porque perseguía mayores ganancias.
En ese entonces, el CEO de Meta aseguró que se investigaba constantemente para mejorar los productos. “Es completamente falso, todo. No se puede confiar en Mark Zuckerberg con los niños”, aseveró Bejar.
El testigo participó antes en otros tres procesos judiciales contra Meta. Una de esas acciones terminó con una condena por USD 942 millones y una orden de introducir cambios en los servicios de la empresa dentro de esa jurisdicción.

Entre 2009 y 2015, Arturo Bejar integró el equipo de Facebook y regresó luego como contratista independiente entre 2019 y 2021, enfocado en asuntos de seguridad y bienestar de adolescentes en Instagram.
El exempleado explicó que cuando trabajó como externo no se relacionaba directamente con Zuckerberg y no tenía a su disposición ciertos recursos de la empresa.
Según su testimonio, “la seguridad era algo secundario” en un contexto en el que el desempeño de los equipos que diseñaban productos orientados al usuario se medía sobre todo por el volumen de usuarios y el tiempo de permanencia en las plataformas.
Asimismo, Bejar relató que la empresa priorizó la interacción y los ingresos por encima de la protección: “Si se alejan del producto, no van a ganar dinero”.
Meta sostiene que los usuarios deben tener al menos 13 años para abrir una cuenta, en línea con la legislación federal de privacidad infantil de Estados Unidos. Aun así, Bejar reveló que en Instagram predomina un enfoque de “no preguntar, no decir” respecto de chicos por debajo de esa edad mínima.
Durante su investigación, detectó “decenas de miles” de menores de 13 años en Instagram y detalló que dentro de la empresa era de conocimiento común que esos niños estaban en la plataforma.
A su vez, remarcó que la compañía cuenta con infraestructura técnica avanzada para detectar cuentas falsas y puede marcar perfiles sospechosos de pertenecer a menores de esa edad para exigir verificación. Pese a ello, no existen “objetivos ni indicadores” orientados a identificar de forma activa a esos usuarios.
Para Bjar, esa omisión responde a un objetivo comercial: “Donde están los niños más pequeños es donde estarán los usuarios en el futuro”.
Por otro lado, expresó que era de “conocimiento general” en la empresa que la mayoría de los padres carecían de tiempo para entender tanto los productos de la empresa como el modo en que sus hijos los utilizaban.
De acuerdo con Associated Press, Meta introdujo herramientas para cuidar a los jóvenes como “Take a Break”, pero el testigo alegó que estaba “diseñada para fallar” porque no viene activada por defecto y sus avisos se pueden descartar rápidamente.
Comparó ese diseño con un airbag que el conductor tuviera que encender cada vez que sube al auto.
En la misma línea, Bejar criticó que varias funciones fueron concebidas para adultos y resultan “intrínsecamente inseguras para los adolescentes”. Entre ellas mencionó la reproducción automática de videos y los contadores de “me gusta”, vistas, comentarios y seguidores.
Publicado por Autor Infobae