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Panamá enfrenta una crisis laboral en el sector bananero tras la decisión de Chiquita Panamá, filial de la estadounidense Chiquita Brands, de despedir a la totalidad de sus empleados.
La medida se produce después de un mes de huelga convocada en rechazo a la reforma de la Seguridad Social aprobada por el Gobierno panameño en marzo de 2025.
A raíz de la reforma de pensiones impulsada por el Gobierno, diversos sectores económicos del país iniciaron protestas y huelgas.
Entre ellos, los trabajadores de las empresas bananeras alegaron pérdida de derechos jubilatorios y un deterioro en las condiciones de retiro como motivos principales de su movilización.
A la protesta también se sumaron sectores como la construcción. Foto:EFE.
La huelga comenzó formalmente el 28 de abril, en coincidencia con el paro del sector educativo que se inició cinco días antes, según reportó ‘BBC’.
A la protesta también se sumaron sectores como la construcción, generando un movimiento de alcance nacional. Miles de trabajadores del sector bananero participaron de la huelga mientras las manifestaciones se extendían por todo el país.
Los manifestantes protestaban no solo contra la reforma de la seguridad social, sino también contra otras decisiones gubernamentales que, según ellos, comprometen su bienestar futuro.
Despidos masivos y nuevas solicitudes
Inicialmente, a finales de mayo, Chiquita Panamá anunció el despido colectivo de aproximadamente 5.000 empleados, de un total de 6.500 trabajadores, en respuesta a lo que calificó como un “abandono injustificado de labores” en sus fincas bananeras.
Posteriormente, la compañía notificó al Gobierno panameño su decisión de ampliar los despidos, afectando al resto de su plantilla hasta alcanzar los 7.000 empleados despedidos en total.
Solicitará al Gobierno la autorización para despedir al personal que aún permanece vinculado. Foto:EFE.
La ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Jackeline Muñoz, confirmó además que el personal administrativo de Chiquita Panamá abandonó el país y que la empresa solicitará al Gobierno la autorización para despedir al personal que aún permanece vinculado.
Chiquita Panamá no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios sobre la situación.
Estado de emergencia en Bocas del Toro
La situación llevó al presidente panameño, José Raúl Mulino, a declarar el estado de emergencia en la provincia de Bocas del Toro el pasado 28 de mayo.
Además, se creó una comisión especial encabezada por la ministra de Trabajo con el objetivo de buscar soluciones.
Muñoz reiteró que “ya no hay trabajadores administrativos dentro de la empresa” y responsabilizó directamente a los sindicatos por mantener la huelga y bloquear los acuerdos: “La respuesta del sindicato es: nosotros vamos a vivir en las calles hasta que se restituya la norma anterior para el sector”, señaló.
Se han registrado enfrentamientos con la policía, detenciones y uso de gas lacrimógeno. Foto:EFE.
Impacto económico y social
Según cifras de la empresa, al 22 de mayo las pérdidas ocasionadas por la huelga ascendían a 75 millones de dólares. Las protestas han afectado rutas turísticas, servicios bancarios y el abastecimiento de productos.
Además, se han registrado enfrentamientos con la policía, detenciones y uso de gas lacrimógeno, según reportaron medios locales y France 24.
El Gobierno de Panamá ha declarado la huelga ilegal.
*Este contenido fue escrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de conocimiento público divulgado a medios de comunicación. Además, contó con la revisión de la periodista y una editora.
JOS GUERRERO
EQUIPO ALCANCE DIGITAL
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Publicado por Autor El Tiempo