
Andalucía vive hoy un superdomingo electoral. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha desembarcado en Huelva para dar el pistoletazo de salida a la precampaña electoral de María Jesús Montero, en el mismo día en el que el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, se ha desplazado a Córdoba para arropar al candidato del PP, Juanma Moreno. El PSOE parte con todas las encuestas en su contra porque le dan la victoria, ya sea por mayoría absoluta o al límite de ella, al presidente de la Junta, Juanma Moreno.
Los socialistas tratan de movilizar a su electorado exhibiendo algunos de los últimos avances cosechados por el Gobierno, entre ellos, la reciente regularización extraordinaria de inmigrantes, un proceso que ha desatado la última batalla política por las críticas de la derecha.
Montero ha avanzado que centrará gran parte de su campaña en defender el modelo público frente a la “desidia” del presidente Juanma Moreno, en especial, con la sanidad pública andaluza. “La primera decisión que adoptaré será garantizar que nadie espera más de 24 horas para ser atendido por el médico de familia”, ha conjurado. Y en esta línea, Montero ha vuelto a recordar una de las sombras que arrastra el presidente andaluz en esta legislatura, el escándalo de las víctimas del cribado del cáncer de mama. “Fue la mayor negligencia que ha tenido nunca un servicio sanitario de este país”, ha afirmado. El presidente del Gobierno ha insistido en esta línea, subrayando que se puede privatizar la sanidad con gritos e insultos, “como hace Isabel Díaz Ayuso en Madrid”, o “en silencio”, como Juanma Moreno en Andalucía “Pero el resultado es el mismo”, ha apostillado.
Estaba previsto que la precampaña socialista arrancase este sábado con un mitin con cinco expresidentes socialistas de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo, Manuel Chaves, José Antonio Griñán y Susana Díaz. Pero el acto se suspendió por el fallecimiento de Gracia Sánchez, esposa del exdirigente andaluz José Rodríguez de la Borbolla. Sí se pudo celebrar la cumbre de líderes socialistas que Sánchez y el presidente brasileño, Lula da Silva, han impulsado este sábado en Barcelona.
Y en este contexto, Sánchez ha vuelto a abanderar su lucha particular contra la Administración Trump, sus tecnoligarcas y sus movimientos bélicos en Oriente Medio.
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Publicado por Autor Infobae