Cientos de venezolanos protestaron el sábado 31 de octubre en Caracas para exigir el reconocimiento de los derechos de la comunidad LGTBIQ+, como el matrimonio igualitario, la protección legal de las familias homoparentales y sanciones contra la discriminación hacia este colectivo. La movilización también fue una muestra de solidaridad con los afectados por el doble terremoto de junio pasado.
“Hoy decidimos salir a las calles de Caracas con un doble objetivo, primero solidarizarnos con todas las víctimas que fueron afectadas por el doblete sísmico, y segundo, levantar nuestras banderas de lucha”, señaló a EFE Richell Briceño, abogada y activista, desde Chacaíto, en el este de la capital venezolana.
La manifestación, prevista para junio, se postergó hasta esta fecha debido al doble terremoto que afectó la zona norte de Venezuela, especialmente el estado costero de La Guaira.
La activista indicó que esta semana acudieron al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en el centro de Caracas, para exigir que se dicten sentencias sobre las causas relacionadas con este colectivo que llevan más de una década pendientes. Esto ocurrió después de que, en mayo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, pidiera a la Sala Constitucional una doctrina sobre la diversidad.
La comunidad LGTBI exige el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo, la protección de las familias homoparentales, sanciones contra la discriminación y la prohibición de la criminalización dentro de la Fuerza Armada de funcionarios de “orientación sexual diversa”.
Por su parte, Paola Berra, de 20 años, dijo a EFE que marcha para contribuir a una sociedad “más sana” en cuanto a los derechos LGTBI, pues considera que Venezuela está “bastante retrasada” y es “bastante homofóbica”.
“Estamos desplazando en el tiempo a nuestra comunidad LGTBIQ+ y tiene que cambiar, ya estamos en 2026”, apuntó.
El defensor delegado de Caracas, Bruno Gallo, aseguró ante la multitud que el país sigue en deuda “con los que son diferentes” y que esa situación debe reclamarse.
“Todos los que tenemos responsabilidades como las nuestras, estamos en el deber de apoyarlas, así que en la Defensoría del Pueblo, las puertas (están) abiertas para recibir peticiones, para exigir ampliación de unos derechos que ya están consagrados”, agregó.
Las demandas pendientes de la comunidad LGTBIQ+
En Venezuela, a las personas homosexuales no se les permite donar sangre, las personas trans están obligadas a identificarse legalmente con un nombre que no las representa y las parejas del mismo sexo no tienen derecho a casarse, entre otras prohibiciones.
En mayo pasado, cinco policías fueron detenidos en Venezuela luego de que organizaciones no gubernamentales denunciaran un allanamiento ilegal, actos de extorsión y la aprehensión de al menos 33 hombres en un local de entretenimiento LGTBI en el estado Lara, informó entonces la Fiscalía General, que anunció una investigación.
El Observatorio Venezolano de Violencias LGTBIQ+, Caleidoscopio Humano y el Movimiento Somos denunciaron entonces los hechos y señalaron que los agentes policiales, vestidos de civil, “acusaron a las personas de ‘ejercer el delito de la homosexualidad’”, según relataron las víctimas.
Publicado por Autor El Diario