Un ciudadano venezolano fue detenido por agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos cerca de la Casa Blanca, en Washington D. C., luego de que presuntamente manifestó su intención de asesinar al presidente Donald Trump.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Seguridad (DHS, por sus siglas en inglés), publicado el 6 de noviembre, el sujeto fue identificado como Ronny Yordrix Guanipa Chrinos y habría sido capturado en posesión de varias armas de fuego.
Según el reporte, los agentes del Servicio Secreto la detención ocurrió la noche del 5 de noviembre. Los agentes se habrían acercado al hombre después de observar un comportamiento que consideraron sospechoso mientras permanecía dentro de un vehículo estacionado en Constitution Avenue.
Durante el procedimiento, Guanipa Chrinos supuestamente le manifestó a los funcionarios que escuchaba voces en su cabeza que le indicaban viajar hasta Washington D. C. para que “matara a Trump”.
Posteriormente, los agentes determinaron que el vehículo tenía una denuncia por robo. Según las autoridades, el propio detenido habría reconocido que llevaba armas en el interior del vehículo.
En el registro, los funcionarios presuntamente encontraron tres armas de fuego, entre ellas un rifle tipo AR-15 y una pistola Mac 10 y una Glock 43X, además de decenas de cartuchos de munición.
Antecedentes migratorios y cargos
De acuerdo con el DHS, Guanipa Chrinos ingresó a Estados Unidos de manera irregular a través de Texas en marzo de 2024. Posteriormente, habría sido detenido por la Patrulla Fronteriza y liberado dentro del territorio estadounidense durante la administración del entonces presidente Joe Biden.
Tras el arresto, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inlgés) presentó una orden de detención migratoria ante el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (U.S. Marshals), organismo que mantiene al venezolano bajo custodia.
El detenido enfrenta varios cargos relacionados con la presunta posesión y transporte ilegal de armas de fuego y municiones, entre ellos portar un rifle fuera de una vivienda o establecimiento comercial, transportar ilegalmente armas, tener armas y municiones no registradas y portar una pistola sin licencia.
También se le imputan cargos por el presunto uso no autorizado de un vehículo motorizado, robo y receptación de bienes robados.
Servicio Secreto advirtió sobre amenazas
El director del Servicio Secreto estadounidense, Sean Curran, se refirió al procedimiento y destacó la actuación de los funcionarios que intervinieron en el caso.
“Este es el ejemplo más reciente de cómo el personal del Servicio Secreto recurre a su amplia formación y experiencia para reducir la tensión en una situación volátil que representaba una amenaza inminente para las personas a las que protegemos y para otros estadounidenses”, señaló en un comunicado.
Curran también expresó su preocupación por el incremento de situaciones relacionadas con amenazas y afirmó que la institución mantendrá sus labores de investigación e identificación preventiva de personas que puedan representar un riesgo para la seguridad.
Por su parte, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, elogió la intervención de los agentes y afirmó que el procedimiento permitió actuar antes de que alguien resultara herido.
Publicado por Autor El Diario