Daniela Millán Parlanti, una venezolana de 40 años, fue identificada entre las víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda, provincia de Toledo, España.
La noticia fue difundida por organizaciones de la comunidad venezolana en España, entre ellas Plataforma Ayuda Venezuela, Yo Soy Venezolano y Venezolanos en Madrid, que publicaron mensajes de condolencias y solidaridad con sus familiares y allegados.
Millán, quien también tenía nacionalidad italiana, residía en Madrid junto con su pareja y su familia. El día del accidente viajaba a Sevilla por motivos laborales y ocupaba el asiento número nueve del primer vagón del AVE, según la información que sus familiares reconstruyeron a partir del boleto que encontraron en su correo electrónico.
Su hermana había explicado a medios de comunicación italianos que no tenían noticias de Daniela desde el siniestro y que mantenían la esperanza de encontrarla con vida.
¿Quién era Daniela Millán Parlanti?
Daniela estudió Tecnología Cardiopulmonar en la Universidad Central de Venezuela (UCV) entre 2004 y 2008. Posteriormente, desarrolló su trayectoria profesional en el sector sanitario y se especializó en ultrasonido.
En 2019 se incorporó a Philips España, de acuerdo con la información disponible en su perfil de LinkedIn.
¿Qué se sabe de las personas desaparecidas tras el accidente ferroviario de Urda?
El accidente dejó un saldo provisional de 69 personas fallecidas. Al 1° de noviembre, los equipos forenses habían identificado a 56 de ellas, mientras permanecían activas 13 denuncias por desaparición correspondientes a ciudadanos extranjeros.
De acuerdo con los datos del Centro Integrado de Datos, entre las víctimas identificadas había 54 personas de nacionalidad española, una francesa y una portuguesa.
Las identificaciones restantes requerían actuaciones de cooperación internacional. Hasta esa fecha, los especialistas habían utilizado huellas dactilares y pruebas de ADN para reconocer a las víctimas.
En los días posteriores al choque, familiares y allegados difundieron fotografías, nombres y datos de los pasajeros que no habían podido localizar. La Guardia Civil recibió denuncias en distintas provincias españolas y habilitó oficinas para recoger muestras de ADN de familiares directos, con el propósito de facilitar el proceso de identificación.
Publicado por Autor El Diario